La modelo aparece en la portada de la edición de julio de la reconocida revista, a la vente a partir del 26 de junio. Kate aparece con un bikini de rayas rojas y azules, con estrellas blancas, demostrando el orgullo que siente por su país.
En la entrevista realizada por la revista, la modelo de 20 años de edad comentó: “Para la sesión de GQ, estaba usando una sola pieza y de repente la parte superior se me cayó. Me estaba sosteniendo y riéndome, mientras un montón de personas me estaban mirando. Por eso nos botaron del muelle de Santa Mónica. Fue muy vergonzoso”.





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