La primera sede del Restaurante Palm se abrió en Nueva York en los años 20 y ahora existen más de treinta sucursales en todos los Estado Unidos. El carácter varía según las ciudades (aunque el menú es en todas partes igual) y en el caso de Washington, es un sitio de encuentro netamente político. Según la historia oficial fue Bush padre, entonces Embajador en la ONU, quien convenció a los dueños que abrieran una sucursal en DC y en sitio prominente en el comedor encontramos una caricatura de Henry Kissinger.
Pero no sólo Kissinger, todo el que ha figurado recientemente en política, periodismo, deportes, tiene su caricatura en algún sitio del comedor y los viejos mesoneros ponen especial énfasis en llamar a ciertos clientes por su nombre y sentarlos en su mesa preferida. Es un Steak House clásico y también un sitio para encontrarse y ser visto. El menú no puede ser más tradicional, con enormes cortes de carne y montañas de acompañantes. La primera vez que almorcé en Palm, pedí el steak más pequeño, con papas fritas y espinacas y por poco me muero. Las porciones son absolutamente gigantescas, dignas de Gargantúa.
Ahora, siguiendo la costumbre de Isabel y sus Happy Hours, (cuando la comida tiene precios solidarios) me ha ido mejor pidiendo platos mucho más pequeños. Los langostinos, que tienen un valor unitario como pequeñas joyas, son gigantes, duros, perfectos. Los sirven con una salsa de tomate y otra de rábano picante extremadamente fuerte. Macho men.
Los sanduches de langosta, ¡con mucha langosta!, tienen un toque de tocineta que les queda muy bien y no opaca el sabor suave de los crustáceos de Maine.
Pero lo mejor es, sin lugar a dudas, la ración de mini hamburguesas, con carne de tal calidad que sería un pecado ponerles kétchup o mostaza. El sabor de la carne es perfecto. Eso es sin duda lo que distingue a Palm. No hay nada original en el menú, no inventan nada nuevo, pero lo que sirven es de óptima calidad, incluyendo los inmejorables Dry Martinis. El viejo Bush no puede quejarse, todo es absolutamente clásico y republicano.


Comenta con nosotros